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De Santa Marta a Loiba, por el este de la Ría


La carretera de la costa, que discurre paralela al margen oriental de la Ría, llega hasta Loiba pasando por Luía, Barbos, Mosteiro, Ladrido, Espasante y Céltigos. A San Cristovo y San Salvador de Couzadoiro se llega cogiendo un ramal desde el puente de O Baleo.

Luía

En Luía encontramos la capilla de Santa Ana, situada en el centro de un casal que lleva el mismo nombre. En otro tiempo hubo aquí un soto en el que se celebraba la romería de las fiestas patronales de Ortigueira.

Barbos y Mosteiro

Al igual que Luía, Barbos y Mosteiro están cerca de la Villa. Sus viviendas se extienden en un espacio abierto que mira a las aguas de la Ría en la zona de los juncales, con la isla de San Vicente de frente.

Vistas desde la parroquia de Barbos

Vistas desde la parroquia de Barbos.

La iglesia de Barbos está en una llanura del lugar de A Rúa, junto a un riachuelo. Esta parroquia finaliza en el río Baleo, cruzado por la carretera general en su desembocadura. Es éste un lugar curioso, de interés paisajístico y especial encanto en los atardeceres de la primavera y el verano.

En las proximidades se encuentra la capilla de San Fernando, levantada en 1847 por el hidalgo de la localidad y coronel de artillería Vicente Vázquez Moscoso. La construyó en honor de su padre, Fernando María Vázquez. Este último fue miembro del mismo cuerpo militar y uno de los encargados de dirigir las operaciones de las alertas orteganas contra los invasores franceses cuatro décadas antes. Cerca de la capilla se encuentran las ruinas de la casa familiar.

No lejos de aquí está Fonteferreña, un manantial de agua rica en hierro. Otrora acudían a él las gentes de la Villa para beneficiarse de sus propiedades curativas.

San Salvador y San Cristovo de Couzadoiro

En las parroquias de San Salvador y San Cristovo el tiempo transcurre lentamente. Resbala entre las casas que mantienen la tradición arquitectónica rural del noroeste gallego y de otras, de estilo indiano, que recuerdan la emigración a América. Los habitantes de estas parroquias se agruparon en la Sociedad de Instrucción Hijos de Couzadoiro con la intención de impulsar mejoras para el lugar. Una de ellas fue el sustento de una escuela privada, que tuvo su sede en una casa del barrio de Randamil conocida con el nombre de O Escolar. Sus propietarios mantienen en pie el inmueble, respetando el aspecto -interno y externo- que tenía a mediados del siglo XIX, cuando fue construido para una familia de labradores acomodados.

Randamil está en San Cristovo, donde encontramos también la Casa da Torre. Se trata de un pazo con una amplia huerta y paseo con palmeras. Desde el punto de vista arquitectónico es destacable el marco con arco de medio punto de una puerta lateral de la fachada principal, decorado con pequeños semicírculos.

Vista de Morouzos desde la iglesia de Ladrido

Vista de Morouzos desde la iglesia de Ladrido.

En la iglesia de San Cristovo puede verse una curiosa imagen de una virgen negra, la de Loreto. Destacan asimismo los altares situados en uno de los brazos del crucero, un canto a la imaginería religiosa popular de los siglos XVII y XVIII de nuestro país. Están realizados en madera policromada y datan de 1690 y 1739. El más reciente, de estilo churrigueresco, sufrió el robo de las imágenes de tres santos.

La iglesia de San Salvador está situada en un lugar desde el que domina el amplio valle. En su interior conserva un sepulcro con estatua yacente.

Ladrido

Volviendo a la carretera general subimos hasta la parroquia de Ladrido, situada en la ladera occidental de la península dominada por el Monte da Croa. En este lugar existen restos de un castro.

El núcleo de población más habitado es O Barral, donde se sitúa la iglesia diseñada hacia el año 1800 por el sacerdote Francisco Javier Méndez e Neira de Saavedra. Afamado relojero, instaló su taller en la rectoral de la feligresía. Sus obras se admiran ahora en museos -como el municipal de A Coruña- y en el mencionado templo, en el que está enterrado a los pies del altar. De su factura aún se conservan en la iglesia una sencilla cruz de plata y la que fuera la puerta de la bodega rectoral, decorada con una pintura.

Espasante

Población que sucede a la anterior. Tiene dos núcleos de población bien diferenciados desde épocas pasadas: la Aldea y el Puerto de Espasante, que ya en 1530 eran considerados independientes por el Condado de Ortigueira a efectos administrativos.

La Aldea se distribuye de forma diseminada, y está dedicada fundamentalmente a la agricultura. El Puerto, por el contrario, es un núcleo concentrado en el itsmo de la península del Monte do Facho, entre las playas de A Concha y San Antonio.

En la Aldea se encuentra el lugar de O Plantío, donde se celebraba la feria del último domingo de cada mes. También en O Plantío se sitúa el pazo de Rasamontes, construído en el siglo XVIII por los Tenreiro de Andrade. Es un edificio con patio interior porticado, a semejanza de un claustro monacal. Una de sus fachadas exteriores tiene ventanas con frontones coronados de estilo neoclásico.

Monumento con Horno, en Espasante

Monumento con Horno, en Espasante.

El Puerto es un conjunto urbano. Su parte más vieja se distribuye entre calles estrechas e irregulares. Muchas de sus típicas casas marineras, de fachada con pasillo balaustrado, dan al mismo arenal de A Concha. Esta zona del Puerto fue poblada desde tiempos antiguos, como testimonian varios descubrimientos arqueológicos. En las puntas situadas al norte y al sur del arenal de A Concha encontramos restos de castros y una curiosa construcción, llamada Monumento con Horno.

La iglesia parroquial está en el lugar de Adro, junto al río Dola. Actualmente reformada, fue construida entre los siglos XVI y XVIII. En su interior conserva varios retablos barrocos. El maestro tallista santamartés Nicolás Sánchez firmó en el año 1741 el retablo mayor. El el está representado San Xoán -titular de la parroquia- y varios santos más. Entre ellos se encuentra Santo Domingo, en recuerdo de las extensas posesiones que tenía en estas tierras el monasterio del mismo nombre en los siglos XVII y XVIII. El Puerto tiene también una capilla dedicada a San Antón, construcción sencilla con exvotos marineros colgados de las vigas del techo y un pequeño retablo del siglo XVIII.

Céltigos

Es ésta una parroquia agraria que vive cerca del mar. Las casas se extienden por el territorio de la feligresía y la iglesia está en el lugar de Barral. Céltigos cuenta con una hermosa playa llamada Mazorgán, dividida por una pequeña península costera.

Loiba

En Loiba finaliza el ayuntamiento de Ortigueira por el este. Esta parroquia de Tradición agraria es una de las más extensas del municipio. Tiene amplias llanuras que se pierden entre las vertientes occidentales de la Serra da Faladoira -Coriscada y los altos de O Viso y Rande-. En estas cimas se explotan las canteras de pizarra.

Cruzan Loiba varios ríos -entre ellos el de Esteiro- que recogen las aguas del Grota, en el lugar de A Feira. Van a desembocar al arenal del mismo nombre, tras cruzar unos tremedales de interés ornitológico.

Acantilados en la costa de Loiba

Acantilados en la costa de Loiba.

La costa de Loiba es la más salvaje del Ayuntamiento. Entre impresionantes acantilados perforados por cuevas -llamadas furnas- en su parte baja, se abren a las aguas de la Ría exterior las playas de O Picón y Coitelo. En estos arenales encontramos un curioso muelle, donde las lanchas se sostienen en la ladera por roldanas para evitar que las lleve la pleamar.

En o Campo da Feira se levantó una capilla en honor de San Andrés. Hay otra capilla en el montañoso casal de Soutomoro, dedicada en este caso a la Virgen del Carmen.

Destaca por último la iglesia parroquial de Loiba, reconstruida en el siglo XX con gusto gótico sencillo. Le da nombre al lugar en el que está situada, donde encontramos también la antigua casa rectoral y el Grupo Escolar que los loibeses costearon por suscripción popular.


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